El 45% de los miembros de juntas directivas precisa que la estrategia empresarial debe combinar la adopción tecnológica con una gestión de riesgos sólida y ética. Fuente: EY (2025).
En muchas organizaciones, el nombramiento y el funcionamiento de la Junta Directiva se mira simplemente como un requisito formal y de escasa relevancia o como rito periódico sin mayor significado. Pero en realidad, una buena junta directiva puede ser un instrumento irreemplazable para mejorar el gobierno de la organización, para discutir y definir los grandes objetivos estratégicos, para evaluar los riesgos y para enfrentar situaciones de crisis.
Esto se logra si, tanto los directores como los administradores, son conscientes de las potencialidades y responsabilidades de las juntas, si el funcionamiento de las reuniones de junta es eficiente y si existe una clara definición de los límites entre las labores de unos y otros.
Las empresas que deseen obtener mayor provecho de sus juntas directivas y responder a las exigencias de un gobierno corporativo encontrarán en este programa una visión integrada sobre el tema, herramientas conceptuales y métodos prácticos para mejorar el funcionamiento efectivo de las juntas directivas.